Diferencias en la lactancia

El post de hoy va dedicado a todas las mamis que han tenido alguna inseguridad en relación a su lactancia.
Llevo tres meses de LME con mi pequeña E. La verdad es que hemos pasado momentos muy difíciles, con dos mastitis, grietas horrorosas y dificultades que aún siguen con el agarre. Con mi otra hija fue todo un poco más fácil y más satisfactorio.
Hace dos años todos decían: “tú no tienes leche, tienes nata… Vaya leche más potente… Pero de donde has sacado esta leche condensada”. Los comentarios venían al ver que M podía llegar a engordar medio kg a la semana. Hace dos años me sentía súper feliz, incluso especial por tener una leche magnífica. Pues bien, ahora todo es diferente.
Con E la cosa no ha ido así. Ha podido engordar 300 gr en una ocasión, cuestión que no está nada mal pero en general no llega a los 100gr a la semana. De hecho, la semana pasada sólo 60gr y me temo que esta semana nada porque ha estado malita.
Con todo esto quiero dar ánimos a las mamis que tienen bebés que les cuesta engordar y que sientan que su leche no es tan buena … Si el bebé no engorda “adecuadamente” simplemente es porque no es tan glotón, no porque tengas poca leche o historias que se inventa la gente.
Ánimo a todas las mamis que dan el pecho, es lo mejor que podemos hacer por nuestros peques.

Mi vida con dos bebés

Hace mucho que no escribo y no por falta de ganas… Es por falta de tiempo.

Llevo dos meses y medio con dos bebés en casa y hay momentos en que la situación se desborda un montón.

M, la hermana mayor, es la que me lo pone difícil. E, mi bebita, es súper buena y me facilita muchísimo la vida. Realmente es entretenido tener hijos, no hay tiempo para aburrirse, pero hay momentos en que desearía poder un ratito sólo para mi, sin preocuparme de tener que dar la teta o cambiar pañales.
Os comento que la relación de la mayor con la peque es estupenda, tenía bastante miedo de los celos y realmente no han aparecido directamente a la hermana sino que el malestar lo paga con nosotros, llora más, está más mimosa.
M quiere estar todo el rato con la peque, la quiere coger, le hace participe de todo lo que hace (mira lo que hago, mira como salto), le dice cosas muy bonitas que me hacen caer las lagrimillas (que guapa estás, te quiero un montón).

La vida con dos peques es chula pero hace muuuuucha falta el apoyo del papá. Y si hay cerca abuelos, es recomendable aceptar la ayuda… Yo los tengo lejos y por eso cuento con una mami que me echa un cable un par de días a la semana.

¿Cómo lleváis las mamis de dos?