Sin ánimo de polemizar

Esta mañana, como cada mañana desde hace una semana, dejo a M en un colchón y le pongo Pocoyo mientras me lavo la cara y me cepillo los dientes. Nunca me ha gustado el recurso de la tele pero veo que se hiptoniza rápidamente y me permite hacer un par de cosas sin el agobio de dejarla sola llorando. Suelo ponerle un capítulo en el cual Pocoyo y sus amigos hacen una tarta. El episodio me pareció muy acorde a los más peques: pocas imágenes, pocos personajes, timming lento… digamos que no bombardean con estímulos, cuestión que me horroriza porque no soy partidaria a tanta información en poco tiempo.

La cuestión es que esta mañana decidí poner otro vídeo y encontré uno en el que se suben a un tobogán. El capítulo parecía gracioso pero en un determinado momento Pocoyo no se animó a subir al tobogán porque le daba miedo. La voz en off le señala que podría tener miedo y Pocoyo dice que no (cuando era evidente que sí). Me quedé pensando en cómo hay una tendencia a negar las emociones, como si fuera algo malo. Pienso que lo más lógico sería aceptar que el personaje tiene miedo y pedir que alguien le acompañe, que pudiera compartir ese momento de inseguridad. El capítulo acaba siendo así, pero manejado de otra manera, es Pocoyo quien acompaña al elefante que tiene miedo… es decir, que se tiene que armar de valor para acompañar a otro que tiene miedo.

No sé si es que le doy demasiada importancia al asunto o qué pero pienso que es importante que los niños puedan expresar sus emociones sin sentirse infravalorados por no poder hacer una cosa u otra… de hecho pienso que se es muy valiente cuando se pueden reconocer las emociones.

Anuncios

2 comentarios en “Sin ánimo de polemizar

  1. A mí me encanta Pocoyó, pero he de confesar que nunca le he visto tanto hondura psicológica al asunto. De todas formas, creo que tienes razón, no hay que evitar expresar las emociones, pero supongo que lo hacen como una forma de animar a los niños para que se deshagan de prejuicios ante lo desconocido, con la excusa de “el tobogán no debe darte miedo”. Por lo menos hasta que te caigas de cabeza una vez y entonces se lo cojas con motivo…

    • A mi también me gusta Pocoyo… tiene un buen ritmo, pocos personajes y tiene una parte pedagógica que no está mal. Quizás la cuestión es que no cuesta nada que el personaje pueda reconocer sus dificultades y que pueda pedir ayuda. Se fijan tanto en enseñar los números y las letras pero se olvidan de la inteligencia emocional…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s