Viernes dando la nota

Para este viernes, mi primer viernes dando la nota, os pongo un video muy molón de un grupo que me gusta un montón.

¡Feliz viernes a todas!

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Maldito herpes

Durante el embarazo de M me libré de todos los males, no me enfermé ni un día. Tuve los típicos malestares de las embarazadas pero en general tuve un embarazo estupendo. 

Desde ayer tengo un herpes muy incipiente en la comisura derecha del labio (putadón). Esta mañana he leído el prospecto del Zovirax, medicamento para los herpes labiales, y pone: “consultar al médico”. Vale, bien, pero hoy es festivo… no podré consultar a ni un médico. Pero lo peor del asunto es que los malditos herpes son altamente contagiosos así que tendré que estar unos días muy atenta a no transmitir el virus a M. Con esto quiero decir que estaré unos días sin darle besitos… ¡¡¡con lo que a mi me gusta!!!

¿Alguien ha pasado por esto? ¿Cómo ha ido todo?

 

Donante de leche

Hace aproximadamente dos meses decidí ser donante de leche y la experiencia es muy positiva. Si os interesa el tema os cuento los pasos a seguir.

Para empezar hay que ponerse en contacto con algún banco de leche de tu ciudad y pedir cita con el médico. El día de la visita te hacen varias preguntas acerca de tu salud y una analítica de sangre para descartar cualquier enfermedad. Te ofrecen un saca leches si no tienes uno en casa, y los recipientes con sus etiquetas para congelar la leche. Los médicos te explican que puedes ir sacándote leche a tu ritmo, sin que una se sienta presionada por la cantidad que consigue extraerse al día. En mi caso me saco cada día 100ml por las mañanas (cuando siento que el pecho está más lleno). Una vez que tienes todos los recipientes en el congelador, llamas al teléfono que te proporciona el banco de leches y vienen a recogerlos.

A todas las mamás lactantes, con bebés menores de seis meses (creo que es un requisito del banco de leche), os animo a que seáis donantes. Es fácil, no cuesta nada y podéis ayudar a muchos bebés prematuros que necesitan las defensas que las leches artificiales no pueden proporcionar.

Chupete: sí o no

Cuando nació M no me planteé si darle el chupete, lo único que sabía era que tenía que esperar un poco para que cogiera bien el pecho. Esperé un mes, tiempo suficiente para que la lactancia estuviera bien establecida, e intenté ponerle el chupete. Tampoco estaba muy convencida de la idea porque creo que es engañar un poco al bebé… pero también entiendo que ayuda a calmarles en momentos puntuales.

M nunca lo ha querido. He probado varios ya que me han regalado unos cuantos y ninguno le satisface. Lo chupa, pone caras raras y al final lo escupe o simplemente tiene una arcada.

Hace una semana aproximadamente se chupa las manos con ganas. Le ofrezco el pecho pero no es hambre. Entonces me viene un poco la duda de qué hacer: ¿le pongo o no el chupete? ¿Alguien con experiencia sobre el tema?

Paso a la cuna

M tiene tres meses y desde que nació duerme con nosotros en la habitación. Hace el primer tramo en el moisés y después me la paso a la cama (es más práctico dar la teta acostada)

El primer tramo suele durar unas seis horas (nada mal) y luego en la cama va a días: hay veces que se despierta seguido y otras que dura hasta la hora que suele despertarse, tipo siete.

Hace días que voy pensando en pasarla a su cuna en su habitación para que haga el primer tramo. No me convence mucho la idea porque estoy muy a gustito con ella. El papá no dice lo mismo, y la presión social tampoco, así que hace dos días la pasamos a su cunita. La primera noche fue estupenda, se despertó sobre las tres pero ayer fue un desastre… El papá la puso sobre las 21:30h y a partir de allí cada media hora se despertaba. Íbamos a verla y M con una sonrisa de oreja a oreja y con los ojos abiertos de par en par. Intentamos dormirla pero no había manera. Sobre las doce de la noche decidí llevarla a la cama y santo remedio. Si es que los bebés no son tontos, ellos saben qué es lo que les va mejor. Y la mami contenta también porque tiene a M a su lado.

De paseo con M

Lunes por la mañana, hace un día estupendo y M se aburre en casa. Cogemos todos los bártulos, le pongo la correa a B y nos vamos a dar una vuelta por el pueblo. De camino me encuentro a una mami de las clases preparto. Veo que está con su bebé y con su perro en una terracita tomando un café. Me acerco a saludarla y me animo a tomar un café. A los dos minutos de haberlo pedido M se pone a llorar como nunca. Le cojo, le doy besitos, pero nada calma a la fiera. Mientras tanto B va de un lado a otro buscando miguitas de pan por el suelo y mi amiga me va preguntando por el fin de semana. Veo que M se achicharra, hace calor, B no para quieta, y los lloros van in crescendo. Final de la historia: me tomo el café de un sorbo, me despido de mi amiga y vuelvo a caminar a ver si M se duerme.  A los dos pasos M cae rendida, B va a paso firme hacia casa y yo con la sensación de haber hecho el café más rápido de la historia.

Veo que mis días son un poco así… la tranquilidad es algo muy difícil con un bebé pequeño pero al menos no me da tiempo de aburrirme.

Empezar el blog

¿Cómo empezar un blog sobre maternidad? ¿Por dónde empezar? Hay tantos temas de que hablar…

Mi afición a los blogs de mamis empezó cuando me quedé embarazada de M. Empecé una búsqueda casi obsesiva sobre diversos temas y me encontré con blogs muy chulos y divertidos. Sobre la semana 36 cogí la baja y mi obsesión por los blogs empezó a ser casi enfermiza: estaba TODO el día leyendo experiencias de otras mamis.

M llegó tarde, a las 41 semanas y algunos días. Fue un parto muy lejos a lo que había imaginado; por suerte fue rápido. Desde que M está en mi vida los días pasan volando. M ya está con 3 meses y muchas cosas han pasado desde entonces.

La idea de este blog es escribir mi experiencia como mamá primeriza,  compartir dudas y aventuras. ¿Quién se apunta?